"[...] gratia non tollat naturam,
sed perficiat eam [...].

"[...] la gracia no anula la naturaleza, sino que la perfecciona
"[...]".
"El Orden Natural y el Orden Sobrenatural"
Del 4 al 6 de octubre de 2001 en el Gimnasio de la Universidad Autónoma de Guadalajara

La Muerte: lo Efímero de la Vida y la Trascendencia del Destino Eterno

En ningún caso el hombre debe revelarse ante la muerte, pues ésta es inevitable, no es posible ni debemos evadirla, señaló el Pbro. Ramiro José Sáenz, durante su intervención en el Foro Internacional Fe y Ciencia con el tema "La Muerte, ¿Tragedia Final o Comienzo de la Vida?"

La muerte ha impactado siempre al hombre de todos los tiempos, de todas las culturas y así será con futuras generaciones. Existe la interrogante ¿qué sigue después de la muerte?, ¿es el final o el inicio de una vida? El pensamiento de la muerte ha suscitado una inquietud a razonar este hecho ante la certeza de la existencia del temor a ésta, y para la cual cada persona debe estar preparada. Ante la realidad de la muerte que pasa imperturbable segando vidas humanas, "que nos toca a todos y que nos arranca a nuestros seres queridos", frustrando nuestro anhelo de felicidad, ante esto nadie puede permanecer indiferente; por lo que debemos estar preparados física y psicológicamente, pues es necesario asumirla, dijo el sacerdote de origen argentino, quien también es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma.

La historia nos dice que el paganismo vivió angustiado ante el problema de la muerte y no le encontró solución, agregó, ya que para Cicerón la filosofía se reducía a un "reflexionar sobre la muerte" y Epicteto recomendaba: "tu dedícate a aprender a morir". El neopaganismo, por otro lado, ha intentado en vano ensayar diversas "soluciones" al problema de la muerte, sin que ninguna llegue a ser perfectamente satisfactoria, porque ninguna es coherente con la naturaleza real del hombre y sus exigencias, ni la que ignora la muerte, ni la que le resta importancia, la que la considera un absurdo al igual que la existencia, la que se resigna estoicamente a ella, la que la reduce a un simple proceso natural, ni la que, basada en antiguas corrientes orientales actualizadas por la "New Age", ofrece al alma la oportunidad de una "reencarnación", ha dado origen a manifestaciones "inmortalistas". Sin embargo, el neopaganismo moderno ha desembocado en una "cultura de la muerte", que es consecuencia de la vida separada de Dios, la manifestación de la otra muerte que sí es capaz de afectar al hombre, "la muerte eterna", señaló el Pbro. Ramiro José Sáenz.

Hay quienes creen contar con un potencial muy grande, y que pueden llegar a usarlo para lograr un dominio sobre el dolor y la muerte, pensamientos que son basados en grupos "inmortalistas", que con ignorancia olvidan, que finalmente todos ellos también morirán.

Muchos misterios, como en este caso, la muerte, nos han sido revelados por Cristo, en seis grandes verdades: nuestro cuerpo es bueno, ha sido creado por Dios, es parte nuestra y ha de volver a la vida. La muerte tiene un carácter penal, es el pago de la deuda que tiene la humanidad con su Creador por el pecado original. El cristiano sabe que lo malo no es la pena sino el merecerla y la acepta como un bien, en un sentido moral. Para el creyente la muerte purifica toda la existencia humana y se convierte en un acto meritorio. María intercede por nosotros en la hora de nuestra muerte; y la Iglesia nos conforta con los Sacramentos de la Unción y de la Eucaristía. Cristo ha vencido a la muerte para devolver la vida a la humanidad. Los cristianos confiamos en que "los sufrimientos del presente" no pueden compararse con "la gloria futura". Cristo resucitado nos ofrece la posibilidad de incorporarnos a Él ya desde esta vida a través de los Sacramentos del Bautismo, de la Eucaristía y, en los últimos momentos, con la Unción de los enfermos que hacen de la agonía y de la muerte un acto sacramental, explicó el sacerdote y también escritor.

Por otra parte, dijo que la actitud inusitada del cristiano ante la muerte, se transforma en un estilo de vida novedoso, en el que el bautizado toma sus decisiones diarias como si estuviese en el momento de la muerte valorando lo efímero de la vida y la trascendencia de su destino eterno.

El Pbro. Ramiro José Sáenz concluyó su participación añadiendo que la certeza de la muerte y la incertidumbre del día en que llegará, mantiene al cristiano en un estado de "vigilia" que lo prepara para una muerte buena, agregó. Pero la mejor expresión de la mística cristiana la encontramos en los mártires, testigos de la fe y semilla de nuevos cristianos, quienes creyeron y confiaron en Aquel que dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida".

Regresar

 

Av. Patria 1201, Lomas del Valle, 3a. Sección, C.P. 44100, Guadalajara, Jalisco, México. Apdo. Postal 1-440. Centro de Información 36 10 02 20 y 36 10 11 11, y 01 800 36 836 00
uag@uag.edu

| Página Principal UAG | Nuestra Universidad | Opciones Educativas | School of Medicine | Admisión |
|
Servicios Universitarios | Asociaciones Estudiantiles | Egresados | Escuelas y Facultades | Deportes | Eventos y Noticias |
|
Ciberespacio | Futbol Tecos | Ocho Columnas | Índice |